Querido diario,
Hoy me he levantado con una sensación horrible en el estómago. Cuando las personas nos despertamos no somos conscientes normalmente de que lo hacemos, de que estamos vivos y por tanto el dormir y el despertarse es algo normal; sin embargo, hay momentos en los que por determinadas circunstancias se está triste, no triste de "qué pena me da esto o lo otro", sino triste de verdad, y la consciencia de que seguimos vivos nos parece ciertamente abrumadora.
Hoy me he levantado con una sensación de precipicio en el estómago, con una sensación de nervio incesante, de desesperanza que he tenido que paliar con ideas positivas. He mirado instintivamente a la ventana y me he dicho "bien, sol", he ido a la cocina para prepararme el macro tazón de colacao con pan y mi padre me ha dado la buena noticia: "-hoy pulpo y pimientos", "-¿de padrón?", "-sí". Bien, otra cosa buena.
Ahora me dispongo a mirar horarios de biblioteca. Todo reside en el no sentirme útil, lo sé. Todos mis desvaríos emocionales, mis nostalgias, mi "rosalianiedad" (como en un determinado momento lo llegó a llamar mi madre) proceden de esta sensación de inutilidad. Si saliera lo de Cortefiel... Una amiga me ha dicho que me puede enchufar los fines de semana en Cortefiel y que por currar sólo 9 horas entre viernes y sabado me pueden llegar a pagar hasta 300 euros al mes. Eso sería un puntazo, tendría la semana libre para estudiar y dar clases si salen y para ir a la Academia. Mi año sería perfecto y no tendría que recurrir a los bolsillos de papá y mamá. Sería una persona más o menos independiente durante un tiempo.
Eso, que tengo que mirar los horarios de biblioteca para hoy. Si te digo la verdad, querido diario, no me apetece en absoluto trabajar en la tesina, pero no por vagancia, sino porque al no salirme me frustro y me veo todavía más inútil. El otro día algo salió y cuando mis dedos apretaban con determinación las teclas del ordenador me sentí otra. Y sentí placer, sentí que mi cabeza era capaz de generar ideas ordenadas y que de ella salían las palabras que intentaba buscar; qué sensación tan maravillosa! Si siempre fuera así, como antes, como hace unos dos años, no haría otra cosa que redactar, que producir. Antes, me acuerdo, podía pasarme 6 horas seguidas sin descanso. En apenas 5 meses llegué a producir más de 200 hojas, aparte de mis escritos personales y sentía que realmente valía para esto.
La biblioteca, hoy iré a alguna biblioteca que esté abierta, o a algún bar tranquilo a trabajar, y aunque las cosas no salgan (que pueden sí salir, hay que ser optimista) lo habré intentado. No desisir nunca es la clave, ni rendirse. Jajajaja, si me oyeran algunos de los avezados estudiantes de doctorado que se pasean por mi facultad pensarían que estoy loca y que lo mismo me voy a la guerra. Bueno, me voy a la guerra conmigo misma, xDxD, les podría decir. Ser yo no es fácil, ni siquiera para mí misma, que me conozco lo suficiente. Querría verlos a ellos dentro de mí, les explotaría la cabeza por la cantidad de miedos, emociones y sentimientos que acumulo, xDxD.
La biblioteca. Así a lo mejor pienso que me merezco por lo menos ir una horita o dos a la playa. Sí, me tengo que merecer disfrutar de la vida.
Yo creo que estar en casa de papá y me afecta y no tener clases ni voluntariado. Lo único que tengo es mi tesina y para eso por el momento ella me tiene a mí, pero no por mucho tiempo, jojojo, xDxD, porque la haré salir como sea.
Por el momento, sol, pulpo, pimientos de Padrón y biblioteca. Ahí reside la felicidad de este domingo, xDxDxD.
Y seguimos con Sam Cooke (que me acabo de enterar de que es el que interpreta "Stand by me". Ya decía yo que me sonaba la voz). Hoy "A change is gonna come". Qué elegancia, por Dios! Esta música me transmite serenidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario