Todo es simbolismo representativo. El mundo real, ese que apenas aprehendemos y que está mediado por nuestros pensamientos es una construcción subjetiva de nuestra mente que "deleita" o "disgusta" a nuestros semejantes. No creo, por tanto, en la distinción "simbolismo representativo", aplicado según Susanne Langer a los símbolos presentacionales del arte, y "simbolismo discursivo", aplicado a los símbolos discursivos del lenguaje. Nuestra mente es cien por cien simbolismo representacional, ya que CREA el mundo a través del lenguaje de forma artística, subjetiva y personal para transmitir la experiencia humana.
jueves, 15 de julio de 2010
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me saco de apuros esta inf.
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