Querido diario,
Si fuese tan fácil como apartarse de todo un poco y dejar de sentir... Pero no, las emociones, los sentimientos se rebelan siempre contra una mente que a pesar de su lucidez empieza a oler a chamusquina.
Me considero una persona lúcida; quizás demasiado. O quizás pretender tener el control de todo, hasta de las emociones no se pueda considerar lucidez, sino locura.
En ese caso, estoy loca, estoy "maravillosamente loca", como me dijo una vez un amigo. A ese "maravillosamente" recurro con frecuencia. No sé, da cierto halo de sofisticación al hecho de estar loco y aunque no sea cierto reconforta. Sin embargo, si te digo la verdad no sé muy bien qué significa estar loc@. A mí me gusta distinguir entre loc@s y los enferm@s de locura. Estos últimos son un peligro físico para sí mism@s o los demás y no interpretan el mundo a su manera, sino que lo pintan con colores que no existen; a estos hay que enseñarles los colores del mundo y ayudarles a decidir de qué color quieren pintarlo. Los loc@s, sin embargo, conocen a la perfección la gama de colores de la que está hecha el mundo, pero ddeciden mezclar los básicos para obtener otras tonalidades; son, desde mi punto de vista, los más cuerd@s por su creatividad. Claro, evidentemente hay loc@s de muchas clases; con l@s que más simpatizo son l@s neuróticos; simpatizo con ellos y a la vez me repatean, me conocen demasiado bien y yo a ellos y termino sumándolos a mi vida como una especie de familia no sanguínea
Te voy a decir cómo son, cómo somos: Su vida interior (no me gusta decir nuestra) es tan grande que han visto de todo en sus adentros; sorprenderlos con algún acto humano es difícil, con alguna palabra y por eso lo dicen todo: lo que sienten, lo que no sienten, lo que ven, lo que se imaginan... Son adictos a las palabras. No tienen reglas morales, aunque sí unas reglas éticas tan estrictas que terminan volviéndose un@s amargad@s por la clase de mundo en el que viven. A menudo, sus reglas éticas suelen ser vista como morales y l@s que les rodean no suelen entender sus normas.
Hay una gran diferencia entre moralidad y ética, tengo que aclararlo. La moralidad no nace, se hace; son un conjunto de convenciones sociales con las que hay que convivir y que, a mi modo de ver hay que cuestionar en todo momento; la ética, sin embargo se nace con ella y es imposible crearla de la nada. La moral es impuesta y de ahí que produzca cierto placer incumplirla. La ética es imposible de incumplir, nace con uno.
Me sorprende ver lo moralizado que está todo hoy en día; hay tanta moral absurda que el mundo ha renunciado a parir gente con ética; "¿para qué?", se preguntará, "si la sociedad ya se encarga de moralizr". !Pues no es así, señor mundo; no es así. Debería usted saber que lo impuesto se cumple hasta que no quiere cumplirse y que la moral sólo crea culpas pero no verdaderos compromisos con el otro!(esto le diría yo a él si fuese Mafalda y me pusiesen una conferencia con el mundo, xDxD).
Sé que esto empezó siendo una disquisión o conversación conmigo misma sobre "l@s loc@s", pero este tema me interesa ahora mucho más, así que prosigo: el exceso de moral y la falta de ética se siente, se palpa en el asfalto. A mí no me interesa hablar d ela Iglesia y demás caralladas. Si los curas se lo montan con sus ovejas y s ecascan pajas y luego van a rezar tres Aves María no me importa. No, yo hablo de mi vida cotidiana (como siempre por aquí). En mi día a día convivo con personas que son buenas; sí, con personas que socialmente son cosideradas buenas y que sin embargo me sorprenden muchas veces con ciertas paradojas que me interesan...
(salto mental)
La moral (no la religiosa, sino la "social") admite el ojo por ojo, el rencor, la ira incontenida, los insultos, la envidia... Todos los actos que salgan de estas emociones o sentimientos se toleran; sin embargo el sexo, uy el sexo, con el sexo... Ojito. En mi sociedad, la que habito y sufro todos los días, es normal que la gente se aplique puñaladas traperas por la espalda, que se odien, que se insulten, que se tengan envidia los unos a los otros, que se piense mal de las personas... Todos los hacen y nadie te enjuicia moralmente; tu conducta puede llegar a fastidiar a alguien, pero tu status sigue casi inalterable. En cambio, con el sexo todo cambia. A mí me sorprende mucho cuando oigo a personas descalificarse las unas a las otras simplemente por lo mucho que practica sexo o hablan sobre él
El sexo es algo malo para la gente, de ahí que cause tanto furor, que sea tan controvertido, que genere tanto dinero. Todo lo que es visto como malo atrae.
A mi modo de ver hay una prepaganda errónea sobre el sexo: no es natural y está repletita de valoraciones (puta, macho cabrío, guarrilla, ninfómana...), de adjetivos. El problema es que hay propaganda; debería no haberla, o acaso hacemos propaganda sobre sonarse la nariz, cagar o pestañear¿?
Nuestro mundo gira en torno al sexo porque no lo ponemos en el lugar en el que corresponde. Ninguna práctica sexual es una guarrada,a mi entender, hablar de sexo no es ser una guarra o un pervertido, follar mucho y con vari@s no implica ser nada... Todo depende de cómo se haga y de lo que pretendamos a través del sexo. Sí, parece que con el sexo intentemos hacer cosas constantemente: enamorar, subirnos el autoestima, poner celos@ a alguien, olvidarnos de alguien... El sexo deja de ser una consecuencia de algo (amor, atracción, apetencia sin más) para ser el medio para algo. Incluso empleamos el sexo que practica otra persona para cuestionarla en términos morales ("será puta/pendejo/"). El sexo es un arma y como arma siempre será cuestionable en términos de moralidad, que es lo que ocurre hoy en día.
Me acabo de acordar de una canción que me mola para bailar en plan sensual o hacer un striptease a alguien pero que me da asco por la letra. Se llama "Sexy bitch" y la letra desde mi punto de vista hace mala propaganda del sexo, de la mujer. Lo convierte en algo sucio, depravado. Y hablo desde un punto de vista ético, no moral. Con esa canción se pretende potenciar una sexualidad mal entendida, en la que la mujer es un objeto y no una parte más del "contrato sexual". Puede sonar puritano, feminista y demás caralladas moralistas, pero no. Estoy a favor del sexo, de toda práctica sexual que no conlleve forzar a nadie, de que se creen folladeros municipales (gran idea esta), pero no de que se creen roles sexuales discriminatorios. El sexo otra vez como arma.
En fin, que me encantaría poder hablar de sexo de manera natural, debería ser un tema que no conllevase etiquetas de ningún tipo, pero es imposible; si hablas de más te etiquetan, si hablas de menos también. Aveces me veo como la niña pequeña a la que le riñen sus papis por decir "teta". No sé qué mal hay en hablar sin tapujos, en hacerlo sin tapujos con quien nos dé la gana y no sé tampoco por qué tras todo comentario sobre sexo va implícita una exclamación o una valoración.
Para las personas que no tenemos moralidad, pero mucha ética nos resulta absurdo el por qué alguien puede lícitamente decir "se va a cagar el/la tí@ est@, la que le voy a hacer" y en cambio reprimirse sexualmente porque no es "adecuado". La moral prohibe acciones, palabras que no son ni mucho menos perjudiciales (en muchos casos sanas) e incluso convierten hechos buenos, bonitos en perniciosos; la ética, sin embargo, no reprime; simplemente te dice "haz lo que quieras siempre que no hagas daño a los que te rodean o a ti" y, sinceramente, esto no es poco. Ya bastante faena es conciliar tus propios intereses con los de los demás y no interferir en ninguna más que para cosas positivas.
A lo que iba, vengo comprobando que la mayoría de neurótic@s se saltan las normas morales o les gustaría saltárselas (quizás por eso estén frustrados, porque tienen que convivir en un mundo con reglas absurdas y si no las asumen saben que podrían vivir apartad@s)...
Creo que me perdí... Estoy cansada y esto ya es mucho "esbardalle".
Bueno, por hoy ya está, querido diario. Voy a seguir trabajando :-)
lunes, 19 de julio de 2010
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