Loca, estoy absoluta y completamente loca. No hay otra.
Intento por todos los medios ser feliz, alejarme de la construcción discursiva que soy por medio de carreras, dominadas, bailes, conversaciones insustanciales y etílicas hasta altas horas de la madrugada, intento dejar a un lado esa faceta triste de mí y sin embargo cuando oigo un re menor, veo un paisaje o percibo un acto humano que me conmueve por su mediocridad regreso hacia mí misma con los brazos abiertos; regreso y es entonces cuando ese lado oscuro, lúgubre, melancólico, enfadado hasta la náusea con el mundo se convierte en el pijama confortable repleto de remiendos que todos tenemos para estar por casa y que jamás cambiaríamos por el más favorecedor y alegre de los diseños último modelo.
Siempre, siempre vuelvo a mí. Soy una droga para mí misma que me inyecto cuando percibo que lo que siento no es lo que vosotros sentís. Cuando me alejo de vuestra percepción del mundo corro, corro hacia mí misma en busca de un chute de esta densidad que siempre me deja aletargada, con sobredosis, pero que sin embargo es auténtica. Soy droga sin adulterar.
Yo soy la mejor manera de alejarme de vosotros y a veces son tantas las ganas que tengo de plantar un precipicio entre mi cuerpo y el vuestro que me abandono a mí misma, a mis ideas delirantemente ensoñadoras sobre lo que debería ser el mundo.
A veces casi lo consigo. A veces creo que soy capaz de palparos el pensamiento y de darle forma en mi cabeza para crear así un molde en el que poder verter el mío. A veces sueño que mi pensamiento y el vuestro se parecen, que no somos tan diferentes. Y entonces deseo abrazaros y fantaseo con abandonarme a ser como soy porque sé que en el fondo me comprendéis. Al fin y al cabo- pienso- somos baúles idénticos, en cuyo interior habita la misma especie de trastos. Pero entonces aparece la diferencia, el gesto sutil por vuestra parte que me susurra al oído que no somos tan siquiera parecidos. Y sois tantos iguales y yo estoy tan sola que podéis conmigo y cedo siempre a la admiración. Admiro la sencillez con la que contraargumentáis a la vida y sobre todo cómo vais aprendiendo de los errores que vosotros sí os atrevéis a cometer.
Sois absolutamente fantásticos y os envidio profundamente...Yo también creo que soy fantástica, no os vayáis a creer, pero en otro sentido y como el sentido que impera es el vuestro no tengo apenas oportunidad para compararme.
Supongo que a todos nos pasará igual. Todos nos creeremos diferentes, densos y es por eso que no vamos abrazando a las personas por la calle, porque reconocemos al otro como un otro y no como uno mismo.
Sí, soy una droga para mí, no porque me guste, sino porque me necesito. Y no quiero necesitarme. Por eso intento huir a veces de mí, de mi densidad que me aparta del resto. Quiero dejar de ser aceite Johnson´s baby para ser agüita de la fuente, tralará y decirle al de enfrente: "ey, eres una gota de agua como yo", xDxDxD. Sin embargo... Soy aceite.
En fin, adieu, mi psicoblog particular que me sale gratis y me alivia las neuronas. Hasta mañana.
Espero ser más agüita. (Tengo que empezar a marcar en un calendario: hoy agüita, hoy aceite, hoy aceite, hoy agüita.)
Intento por todos los medios ser feliz, alejarme de la construcción discursiva que soy por medio de carreras, dominadas, bailes, conversaciones insustanciales y etílicas hasta altas horas de la madrugada, intento dejar a un lado esa faceta triste de mí y sin embargo cuando oigo un re menor, veo un paisaje o percibo un acto humano que me conmueve por su mediocridad regreso hacia mí misma con los brazos abiertos; regreso y es entonces cuando ese lado oscuro, lúgubre, melancólico, enfadado hasta la náusea con el mundo se convierte en el pijama confortable repleto de remiendos que todos tenemos para estar por casa y que jamás cambiaríamos por el más favorecedor y alegre de los diseños último modelo.
Siempre, siempre vuelvo a mí. Soy una droga para mí misma que me inyecto cuando percibo que lo que siento no es lo que vosotros sentís. Cuando me alejo de vuestra percepción del mundo corro, corro hacia mí misma en busca de un chute de esta densidad que siempre me deja aletargada, con sobredosis, pero que sin embargo es auténtica. Soy droga sin adulterar.
Yo soy la mejor manera de alejarme de vosotros y a veces son tantas las ganas que tengo de plantar un precipicio entre mi cuerpo y el vuestro que me abandono a mí misma, a mis ideas delirantemente ensoñadoras sobre lo que debería ser el mundo.
A veces casi lo consigo. A veces creo que soy capaz de palparos el pensamiento y de darle forma en mi cabeza para crear así un molde en el que poder verter el mío. A veces sueño que mi pensamiento y el vuestro se parecen, que no somos tan diferentes. Y entonces deseo abrazaros y fantaseo con abandonarme a ser como soy porque sé que en el fondo me comprendéis. Al fin y al cabo- pienso- somos baúles idénticos, en cuyo interior habita la misma especie de trastos. Pero entonces aparece la diferencia, el gesto sutil por vuestra parte que me susurra al oído que no somos tan siquiera parecidos. Y sois tantos iguales y yo estoy tan sola que podéis conmigo y cedo siempre a la admiración. Admiro la sencillez con la que contraargumentáis a la vida y sobre todo cómo vais aprendiendo de los errores que vosotros sí os atrevéis a cometer.
Sois absolutamente fantásticos y os envidio profundamente...Yo también creo que soy fantástica, no os vayáis a creer, pero en otro sentido y como el sentido que impera es el vuestro no tengo apenas oportunidad para compararme.
Supongo que a todos nos pasará igual. Todos nos creeremos diferentes, densos y es por eso que no vamos abrazando a las personas por la calle, porque reconocemos al otro como un otro y no como uno mismo.
Sí, soy una droga para mí, no porque me guste, sino porque me necesito. Y no quiero necesitarme. Por eso intento huir a veces de mí, de mi densidad que me aparta del resto. Quiero dejar de ser aceite Johnson´s baby para ser agüita de la fuente, tralará y decirle al de enfrente: "ey, eres una gota de agua como yo", xDxDxD. Sin embargo... Soy aceite.
En fin, adieu, mi psicoblog particular que me sale gratis y me alivia las neuronas. Hasta mañana.
Espero ser más agüita. (Tengo que empezar a marcar en un calendario: hoy agüita, hoy aceite, hoy aceite, hoy agüita.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario