RAIN

miércoles, 31 de marzo de 2010

Desahogo textual número tropecientos mil... treinta y cuatro, por ejemplo. ÑIIIIIII!!! Odio los títulos!


SEMINARIO

Viva, me gustaría poder explicaros lo que se siente al estar viva, al sentir cada fragmento de mi piel batiéndose con el aire... Sin embargo, tengo que esconderme, amainar este torrente que me brota del pecho y escoger resolverme de un modo determinado, siempre tan simétrico con una realidad que es siempre para mí brutalmente desproporcionada…

... No somos de la misma especie, no podemos serlo. Vosotros acalláis vuestros pensamientos por miedo, por vergüenza; os sentís extraños y no sois capaces o no os dignáis nunca a reconocer al otro como miembro de vuestra misma especie. Os habéis inventado un mundo de palabras para separar a vuestras gentes y para construiros como seres únicos y soberbios capaces de deslumbrar al de enfrente. Vosotros, los humanos (¿veis como yo también peco de soberbia? Soy una perfecta humana) os encerráis en vosotros mismos para preservar el tesoro que escondéis y que es el mismo que el que el de enfrente oculta. ¿A quién queréis sorprender si todo lo que hacéis o decís es digno de vosotros? Todos estáis llamados a ser humanos, a cometer las mismas faltas, a tener los mismos pensamientos… Pero os encanta juzgaros, ver en los demás las extrañezas que vosotros no mostráis… Sois una raza absurda, bruta, mediocre, que se avergüenza de sí misma e intenta autoinculparse inventando normas esperpénticas imposibles de seguir…

Y yo, aquí, sigo estando viva, mientras vosotros, allí, os retorcéis en vuestro lecho de muerte.

Hala! Porque sí.


Y ahora me voy a menear mis carnes vivas y adiposas (como ten que ser!) por el paseo. Tururú que os vi!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario