
Tengo un problema: se me ha olvidado cómo se escribe. ¿Qué era aquello de tener una idea y plasmarla en una pantalla de ordenador? I don´t know, baby.
No sé qué me pasa que desde hace más de mes y medio dudo hasta de si "hasta" lleva "h" o no (por poner un ejemplo) y no soy capaz de ponerme delante de un papel sin que me entre el agobio.
Esto que para una gran mayoría (pongo personas o no? o lo dejo así... Ay! No sé) no constituiría (en condicional¿?) un problema o, por lo menos, no un problema grande, para mí es la mayor de las desdichas. Dentro de poco tiempo tendré que ponerme a redactar muchas hojas y ¿qué le digo a mi tutor? "Oye, mira, que... ¿cómo se escribía? No me acuerdo. No sé escribir".
Es como si de un tiempo a esta parte algo me hubiera matado neuronas; he pensado en las posibles causas, desde las físicas hasta las psicológicas: ¿Un cambio de dieta significativo? Bueno, no demasiado. El hecho de estar en Lugo no ha alterado demasiado mi dieta; en Coruña me hacía yo muchas veces (ese hipérbatom no sé yo…) la comida, así que no sé yo. Bueno, menos carnes, eso es cierto (está cara) y poco pesacado; y el pescado tiene fósforo… ¿Será eso? ¿La falta de pescado ha mermado mi capacidad lingüística e imaginativa? ¿Me hará falta un chute de ceregumil fósforo?... O quizás necesite simplemente más tiempo de adaptación… Deberían estudiar la relación entre una posible alteración en el área de Wernicke y los cambios de domicilio … Quién sabe! (con tilde, no¿? Ainssss)
Yo estresada no me noto; quizás estresada por no hacer nada durante la semana. El no hacer nada para mí es el factor más estresante que existe. No, la verdad es que fregar, cocinar y limpiar no me llega. Quiero acción, quiero justificar mi existencia en el Universo de alguna manera. Frutera, por ejemplo. A mí lo de frutera me llama; ahí con las lechuguitas y los calabacines, y de cara al público; siempre con una sonrisa. Me apetece sonreírle a la gente, al mundo. Cómo se agradece unabuena sonrisa! Las sonrisas y los abrazos. Los besos no; están tan estereotipados, se dan con tanta alegría… Pero una sonrisa… no sonríes a cualquiera. Y no estoy hablando de una sonrisa “amable”; no, hablo de las sonrisas “alegres”. Y los abrazos. Qué hay mejor que un buen apretón de pechugas! Y que te encorseten el hígado! Me quedo con las sonrisas, los abrazos y las cosquillas. Sí, también las cosquillas, aunque me cosquilleen demasiado.
Eso, que no sé, que no sé qué me pasa. Hace mucho tiempo que no disfruto de esa satisfacción que se tiene cuando te expresas a través de un texto y te da la sensación de haber dicho todo lo que querías decir, aunque lo que dijerasno tuviese mucho sentido para ti ahora ni para los denás… La verdad es que necesito expresar muchas cosas y no me sale ninguna; tengo demasiadas emociones acumuladas, demasiados pensamientos y una eterna insatisfacción conmigo misma. Siento que no estoy haciendo lo que debería hacer. Pero, ¿qué debería hacer? ¿Para qué me hicieron? ¿Para qué estoy hecha?... La danza, o la expresión corporal me podrían ayudar… Clases de canto! Cuánto me gustaría aprender técnicas vocales (que no bucales ;-) ) Cantando me expreso de verdad y como es todo tan sincrónico (tic, tac, tica, tac) no hay tiempo para meditar; se canta y punto. Cantando no me reconozco; dejo de tener esta voz cursi para tener una voz enfadada; mi voz, cada vez más, se enfada; quizás es que yo esté enfadada; con qué o con quién no lo sé.
Puuuufffff…. Y de repente además la gente se casa, tiene hijos y se compra pantalones chinos (con lo mal que quedan!) en vez de tejanos. Y me preguntan que qué tal, como si hubiese cambiado de la noche a la mañana, y yo no sé qué decirles. “Bien, igual que ayer”. Y ellos: “no. Igual no; parecido”. Y de repente te enteras de lo que cuesta un tenedor (que para qué vas a querer saber eso?) y te ves calculando tenedores y cuchillos para las visitas en la sección menaje de “El Corte Inglés”. Y entonces te giras y ves a tu pareja igual, en el mismo estado catatónico que tú, cuestionándose si el grabado de los cubiertos va a juego con su personalidad. Y entonces respiras tranquila y te imaginas que tal vez El Corte Inglés ha echado un gas matrimoniante por el conducto de la ventilación y que nada puedes hacer para controlar tus pensamientos.
No sé, que me apetecen versos libre (o libres¿?), metáforas, secuencias crípticas cargadas de significado para mí. Dejarme ser en el papel y … NO ME SALE NADA; no es que no me salga nada académico, es que no me sale nada, y lo que es peor de todo: que no sé si tengo el interés suficiente como para que me salga. Bueno, si me fastidia quizás sí. ¿Por qué narices tendré que ser tan complicada? Debí estudiar psicología… Aunque entonces, creo que sería más complicada. Además, soy hipocondríaca y desarrollaría una metahipocondría, al tener miedo a ser hipocondríaca.
El colisionador de hatrones! Que lo han puesto a funcionar otra vez! Me cago en la puta! No puedo leer otra vez sobre eso; total, ¿para qué? Está fuera de mi control. El puñetero control. Odio controlar… Prefiero durexar… (de dónde me vendrán estos chistes tan malos¿?)
Dudar, dudar, dudar; pero dudo en todo, eh? No os vayáis a creer. Hasta en la ropa que voy a ponerme: leggins negros o marrones? Camiseta escotada (total para lo que hay que ver…) o subidita? El pan! ¿Por qué demonios de repente existen 10000 tipos de pan? Hace unos meses sólo tenía queir al supermercado y coger el primer pan integral que veía. Ahora los hay de centeno, de semillitas, de soja, laxipán (horror! Sabe a hierba!), multicereales… Y me quedo media hora debatiendo conmigo misma cual es el mejor para desayunar, hacer los bocadillos, mojar en el chocolate espeso, para hacer bocapizzas a Miguel… La panadera me mira raro y yo la miro con cara de “señora, que no es tan fácil”.
… ¿Pongo esta palabra o pongo la otra? ¿digo algo o me quedo callada? Solución para todo: “me voy a correr al Miño, tururú” Y cuando vuelvo de correr, la lista de los tipos de panes se reduce considerablemente, pero, claro! No siempre llevo tenis, carallo!. “Qué hora es?” “Mmmm…. No lo sé, espera que voy al Miño”. No, no es serio este cementerio.
Que a lo que íbamos, que no puedo escribir, no sé escribir sin matar lo que yo quiero decir. Quiero decir una cosa y termino diciendo otra completamente distinta. Eso me pasa muchas veces, en todo. Querer hacer algo y hacer lo contrario.
Bueno, que como después de las quejas siempre viene el remedio (por lo menos esa es mi filosofía), voy a intentar algo. Escribir sobre cualquier cosa, aunque sea sólo una frase. Recuerdo hace tiempo, cuando no era tan rarita (6 años aprox.) que alguien me decía cinco palabras, las que fueran, y yo construía un texto con la temática que yo quisiese con, eso sí, esas cinco palabras (el “eso sí” no me suena bien, rompe la fluidez del texto; es como un “ponte el condón” antes del coito…Pero sin embargo completa el ritmo musical de la frase [el condón no completa nada. Es lo peor]). Así que creo que haré algo parecido: necesito una palabra, sólo una palabra; pero cuál? (“cuál” no es una palabra; “cual” son todas las palabras)
Creo que la capacidad lingüística de una persona va paralela (paralela? No, no? O sí?) a la confianza en una misma.
My question es: qué me mina la confianza en mí misma? A saber… Y el Miño no me lo dice (será cabrón…) O miño sempre vai calado, é silandeiro, que dixo non sei quen fai xa algún tempo.
Pshhhhh...........
Madre mía! El problema puede que exista pero yo no le veo porque escribir escribes "largo y tendido" En fin... que por todo lo que dices a uno le la la impresión de que todas esas dudas son síntomas de "embarazo" . Me gustaría estar mas cerca para poder "trotar" contigo por ese Lugo y dejar así detrás las dudas
ResponderEliminarUn abrazo galleguca , de esos que te gustan(a mi también)
Paco