(Continuación de la entrada anterior)
Me cito a mí misma e intento responderme sin llegar a ninguna conclusión “conclusiva” (las conclusiones bien pueden ser “in/oclusivas…… bilabial, sonora…..” [chiste malo])
¿Hasta qué punto es moralmente aceptable que una persona gallega castellano parlante firme un manifiesto a favor de la hegemonía social del gallego en Galicia?
Si de “nacionalidades” y opciones lingüísticas anda el juego, hay que jugar con todas las posibilidades:
¿Quién es más “moral”? (dudo de si esta es la palabra adecuada).
a) Una persona gallega castellano parlante que firma el “manifiesto pela hegemonia social do galego”
b) Una persona no gallega, española, no gallego parlante que firma el “manifiesto pela hegemonia social do galego”
c) Una persona gallega gallego parlante que firma el “manifiesto pela hegemonia social do galego”
d) Una persona española (no gallega) gallego parlante que firma el “manifiesto pela hegemonia social do galego”
e) Una persona extranjera (no gallega, no española) gallego parlante que firma el “manifiesto pela hegemonia social do galego”
f) Una persona extranjera (no gallega, no española) no gallego parlante que firma el “manifiesto pela hegemonia social do galego”.
a) La conducta <
Si la hipocresía no es un motivo válido sólo nos queda “el lavado de cerebro”; si una persona hace “x” pero piensa “y” y firma un manifiesto mostrando su disconformidad ya no con sus creencias (puesto que está actuando a favor de ellas) sino con sus actos, está admitiendo para sí cierta grado de manipulación de sus pensamientos y su disconformidad con tal lavado de cerebro, además; algo “loabilísimo” desde mi punto de vista. Sin embargo, lo auténticamente “moral” (qué perra con la moral!) sería exhibirse como “monstruito” domesticado para distinguirse del resto de personas que firman a favor de sus propias creencias y también de sus propios actos (mierda! Lo sabía, tenía que haber firmado como Iris Jey López, alienada de La Coruña del Caudillo).
b) Es moral en todos los casos; con su firma sólo apoya la lógica de las libertades individuales de los pueblos; esta lógica es la que todos y todas seguimos y defendemos siempre que no afecte, claro está, al territorio en el que vivimos, donde se ponen en juego otro tipo de “lógicas” más rentables económica y simbólicamente hablando que la razón lógica. La lógica simple (que no simplista) y verdadera de la libertad no conviene nunca si va en contra de la lógica del capital. Por eso, Paquito, si me estás leyendo, tú no encuentras ningún dilema a la hora de firmar un manifiesto por la hegemonía social de una lengua de un territorio que “no es el tuyo”; la lógica del desinteresado (la más fiable) es la única que nos hace actuar lógicamente. Vuestras firmas son las que cuentan, quizás, con la mayor fuerza argumentativa dentro del texto argumentativo que es en sí todo manifiesto; las más útiles, aunque no las más morales; lo realmente moral surge de las entrañas de un sentimiento que tiene como máximo exponente el respeto hacia el ser humano y vuestra firma no surge de vísceras removidas, de dolores o afectos, sino de lógicas cien por cien racionales.
c) La más moral de todas por ser su dolor de “entrañas” el que hizo germinar el manifiesto; punto de partida de cualquier examen que tenga como propósito evidenciar o negar la mayor o menor moral que tiene una persona (si esto puede medirse) a la hora de firmar un manifiesto (qué mal me empieza a sonar esto!)
d) Reúne la lógica de la persona desinteresada* que se halla dentro del campo teórico de batalla pero alejada de la zona de fuego (fuera de Galiciaspaña pero dentro de Españaspaña) y el compromiso de la que se obliga a sí misma a tomar una posición no neutral manifestándola a través del síntoma de la lengua en beneficio de las libertades de las personas que habitan en un determinado territorio; su sistema de pensamiento es la empatía y su lema “esto me podría pasar a mí”. Esta persona es útil para cualquier manifiesto y ejemplo a seguir en cuanto a lo que moralidad se refiere.
e) Coincide con la anterior a excepción de que la persona se halla fuera tanto de la zona de fuego (Galiciaspaña) como del campo de batalla (Españaspaña). Hay matices, pero pensarlos ahora es una liada muy grande. Moral, en todo caso.
f) Altruismo puro y duro. Moral cien por cien.
A conclusión é a seguinte: é unha auténtica parvada cuestionarse a moralidade dunha persona que firma o “manifesto pela hegemonia social do galego” atendendo á súa nacionalidade e opción lingüística ou calquer outro motivo. O que importa é querer firmar. Todas son morais, todas son válidas, todas son útiles, todas son pertinentes; así que… todo este escrito é unha “merdiña pinchada nun pau” (Arale: 1981).
*Desinteresada porque, ¿quién cojones va a estar preocupado en España por que no se siga hablando español? ¿Qué otra cosa se va a hablar en España como lengua nacional? ¿Swahili? Como Galicia es España, ¿quién coño va a preocuparse por que en Galicia, esto es, España, se siga o no se siga hablando español? (los grillaos de la mesita no cuentan) ¿Qué coño se va a hablar en Galicia si forma parte de España? ¿Gallego?… Ups!….Hummm
Fuera de España todos somos gallegos, andaluces, vascos, catalanes, rianxeiros, etc, pero dentro de España todos somos españoles; es algo curiosísimo. Fuera de España no tenemos ningún problema en empezar a hablar gallego, catalán, euskera, etc, pero dentro de España todo es español. Desde fuera no vemos España y desde dentro de España España no permite que la veamos.
Yo me voy a ir fuera a ver si así me animo a hablar gallego…
Bueno, os dejo el link con el manifiesto:
http://www.peticao.com.pt/hegemonia-social-do-galego
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